Aquí y ahora…olvido, perdono y avanzo.

Es totalmente cierto que hay que vivir el presente porque es lo único que tenemos; el pasado no vuelve y el futuro… quién sabrá. El presente es cada día cuando me levanto y el pasado, en cierto modo, viaja siempre contigo, siempre lo llevamos con nosotros, enganchado a nuestras espaldas formando parte de nosotros mismos. No se puede olvidar porque es parte de nuestra trayectoria vital. Las cosas que hemos ido viviendo, conociendo, que hemos hecho, que nos han hecho, las experiencias que hemos tenido a lo largo de nuestra vida, han hecho de nosotros lo que somos hoy día.

Muchas cosas que forman parte de nosotros cada día, nuestro carácter, nuestras preferencias, nuestra forma de actuar, de conducirnos por la vida, nuestras fobias, nuestras filias… nuestra personalidad, en definitiva, ha sido creada por nuestro pasado y lo que hemos tenido que vivir en él. No se puede comprender ni conocer de verdad a una persona, sin haber conocido de verdad su pasado.

La mochila que todos llevamos a nuestras espaldas, llamada PASADO, ha influido poderosamente en nuestro PRESENTE, configurando parte de nuestra forma de ser. Las cosas malas y buenas que hemos vivido… todas son importantes y no se deben de olvidar siempre y cuando nos hayan servido para aprender, para ser más fuertes, para ser mejores personas, para enriquecernos, para no cometer los mismos errores, para no volver a hacer jamás el daño que alguna vez, más conscientemente o menos conscientemente, pudimos hacer y, también, para no permitir que nos vuelvan a hacer el daño que una vez nos hicieron. Muchas de las cosas que han formado parte de nuestro pasado, no deberíamos olvidarlas si nos han servido para ser mejores seres humanos.

Por otra parte, es indiscutible que, existen otro tipo de cosas, que querríamos olvidar completamente, que nunca queremos recordar, que nos hacen daño recordar y que forman parte de ese grupo de cosas, experiencias o hechos, que desearíamos que nunca hubiesen tenido lugar. Cosas que hicimos por ignorancia, por inexperiencia, por juventud, porque éramos muy jóvenes y nos creíamos que ya éramos muy mayores y que lo sabíamos todo cuando, en realidad, estábamos empezando a vivir y, en verdad, no teníamos ni idea de nada…Cuántos errores se cometen cuando se es joven… Cuánto daño hemos podido hacer a otras personas y cuánto daño nos hemos podido hacer a nosotros mismos por inmadurez y por creernos más listos que nadie… y cuánto daño nos han hecho también a nosotros…

Lo peor de todo es, que a veces parece que nos cuesta aprender y cuando ya somos adultos, algunas veces, volvemos a cometer algunos mismos errores…, no obstante y afortunadamente, hay cosas negativas que se hayan en nuestro pasado, que jamás se vuelven a repetir ni las volvemos a hacer ni permitimos que nos las hagan de nuevo.
Con las cosas buenas, positivas de nuestro pasado y con los hechos malos, negativos, que han formado parte de nuestra vida, pero que nos han servido para aprender y mejorar como persona, son con los que tenemos siempre que quedarnos y no olvidar jamás.

El resto de las cosas; las experiencias negativas que hemos vivido, los hechos desafortunados, las cosas que nos han causado mucho sufrimiento, las cosas que nos atormentan, que ya no tienen remedio y que no volveríamos a hacer si pudiéramos dar marcha atrás al tiempo… todo lo acaecido en el pasado y que no nos ha sido útil, por su naturaleza, para aprender a mejorar, a ser más fuertes, a desarrollarnos de forma positiva como personas, es lo que tenemos que olvidar… Ya sé que olvidar, a veces, no es tarea fácil, porque el daño puede haber sido muy grande pero, tal vez, en esos casos en los que nos cuesta tanto olvidar tantas cosas, deberíamos aprender a perdonar. Igual que hay cosas que querríamos olvidar, también hay cosas que deberíamos aprender a perdonar a los demás, y lo que es también muy importante, aprender a perdonarnos a nosotros mismos.

A veces, podemos ser con nosotros mismos nuestro mayor acusador, nuestro más duro fiscal, nuestro más ( a veces incluso ), injusto juez y nuestro peor verdugo.
No debemos dejar que las cosas malas que otros nos hicieron en el pasado o que nosotros les hicimos a otras personas influyan negativamente en nuestro presente. Esas cosas ya nos hicieron suficiente daño en el pasado y no debemos trasladarlo al presente. No debemos regocijarnos en ese daño, ni retroalimentarnos de él. Debemos intentar con todas nuestras fuerzas OLVIDAR y PERDONAR. El rencor nos hace más daño y nos pudre el alma…

Recordad que todos somos humanos y cometemos errores. Forma parte de nuestra imperfecta naturaleza. La clave del éxito está en NO REPETIRLOS.

Teresa.

Un comentario sobre “Aquí y ahora…olvido, perdono y avanzo.”

  1. Teresa es grande porque te da unas palabras muy buenas que en este artículo tienes tarea para olvidar perdonar
    para poner tus pensamientos 💭 en orden para poder dejar pasar el tiempo para meditar y sacar lo bueno no lo malo y lograr estar a gusto con lo que haces en todo momento y si te gusta lo que vas viviendo
    desde luego que hay cosas que son reflexivas y te hacen por lo menos estar leyendo y un chip te hace pensar y no conforme pero luego dices ya estaré conforme
    es decir tarea tiene quien lo lee
    un abrazo 🤗 😘🤗
    gracias 😊

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